lunes, 30 de mayo de 2011

Al teléfono



Una señora en su local de antigüedades en San Telmo, con cara de pocos amigos ante mi entrometida toma fotográfica.

lunes, 23 de mayo de 2011

The song remains the same



Juan fundiéndose en una mirada con su madre, Cecilia, durante la fiesta por su primer cumpleaños.

martes, 17 de mayo de 2011

Desde el mirador



Natalio (primo in-law) en el recital de Top Manta en la plaza Aristóbulo del Valle, de Villa del Parque, una tardecita de abril.

lunes, 16 de mayo de 2011

Rock sin etiqueta


A fines de 2004, en Ramos Mejía, una máquina se ponía en marcha. Claro que ubicar en una fecha y un espacio físicos a Humo del Cairo es caprichoso, porque si hay una característica de esta banda, es el continuo movimiento, el cambio, la transformación.
Después de años de trabajo en la música dónde supieron crear un sonido contundente, caliente y pesado, un disco editado por Estamos Felices y luego fichados por MeteorCity, la banda formada por Juan Manuel Díaz, Gustavo Bianchi y Gonzalo Greco –última y fabulosa incorporación- se mete de nuevo en los estudios para grabar un segundo álbum, con la firme promesa, implícita, de presentar una nueva pieza maestra.

Gonzalo: Estamos trabajando al palo. Día a día. Es la etapa creativa todo el tiempo, sobre las bases nuevas, ni un tema viejo.
Juan: Estamos hechos una maquinita, tocando mucho. A veces son días de divague y no queda nada, y otros sí. Pero también es aceitarnos un poco entre nosotros tres.

Ese ajuste del que habla Juan, se refiere ciertamente a la llegada del nuevo baterista hace apenas unos meses a la banda. En el vivo es imperceptible esa reciente conexión. Quizás eso tenga relación con el modo en el que Juan y Gustavo se encontraron con Gonzalo.

Gonzalo: En realidad me contacta un amigo de ellos para hacer una fecha en Córdoba con la banda que tocaba allá, Los Vaca. Cuando viajaron ellos ya estaban con todo un drama con su baterista de ese momento.
Juan: Cuando fuimos a tocar es como que nació una amistad, un vínculo. ¡Gus y yo pegamos mucha onda! Y llegamos acá y hablamos con él por chat, por ejemplo, y empezamos a pensar en que necesitábamos un nuevo batero. Nosotros ya habíamos tenido una estable un tiempo largo, después llegó otro que estuvo 6 meses. Pasa que Sebastián (el baterista anterior de Humo del Cairo) tenía otra banda y eso complicaba todo. Había como celos (risas) teníamos la mejor con él, pero eso era un problema. Fue ahí cuando decidimos llamarlo a Gonza y proponerle que venga.
Gonzalo: También fue fácil porque yo nací acá y toda mi familia esta acá. Yo me fui a Córdoba hace un tiempo.
Juan: Lo vimos dos días y lo convencimos y se vino acá. Podría ser un ‘serial killer’ y bueno... nos arriesgamos y salió todo bien...

A pesar de la constante necesidad de ¿la industria?, ¿los espectadores?, ¿los sellos?, ¿la prensa? de poner un rótulo, un estilo determinado y cerrado, Juan se encarga de aclarar que “si me dicen stoner o que parece Pappo's Blues no importa. Si entendiste cual es el mensaje, listo, no importa. Renegamos un poco de lo de stoner porque me parece un poco irreal el hecho de sentirte que sos un tipo que vive en el pantano, en Louisiana y caza cocodrilos. Yo hago música setentera, no me como el mambo ese. Eso siempre me pareció medio hipócrita.”

De cualquier forma, ustedes firmaron con Meteorcity, que es un sello claramente ligado al stoner.

Juan: en realidad, a este tipo Dan (se refiere al responsable de MeteorCity, que fue quien los llamó y fichó) le gusto el disco, nos vio, y no resultamos ser el paradigma de la banda stoner. Somos tres pibes y listo. Yo nací en Morón y nada, cero Louisiana. Al chabón le 'cabió' eso, que seamos tres pibes que nacieron en el sur del planeta y hacen rock pesado. Allá se fijan mucho en eso. Son síndromes del tercer mundo.

Más allá del reconocimiento internacional, ¿qué diferencias hubo entre esta edición y difusión con MeteorCity y la que tuvieron en Argentina, con Estamos Felices?


Juan: A pesar de que es un sello independiente tenemos una distribución copada. Vas a disquerías y está, aunque ahora sólo quedan apenas unos cien de aquella primer edición. Está bueno porque si bien esta en todos lados seguís estando en un sello independiente.
No hay una presión comercial, no hay nada. Somos amigos, te gusta mi disco y lo editas.
Eso te deja ser vos mismo, porque el sello no participa a nivel artístico. Es el responsable de que esté en la calle y se mueva, que se organicen shows y que te hagas conocido, te da prensa. Pero a nivel artístico no. Eso es libertad.

Este es un punto en el que Gonzalo y Juan Manuel hacen mucho hincapié: en la autonomía que la banda debe y quiere tener a nivel artístico para que el trabajo de músico no se vuelva una tediosa rutina, una obligación o un simple camino para hacer plata o ser famoso. Es por eso que Humo del Cairo puede llamarse una banda autogestionada.

Juan: Nosotros no somos una banda mainstream, y eso nos permite tener el control de todo. Claro que hay gente que nos ayuda, como Carolina que es primero amiga nuestra, y ahora trabaja como manager y prensa.
Quizás porque fuimos muy hippies muchos tiempo. Hace 5 años que tocamos y capaz haga recién medio año que nos pusimos las pilas en serio, porque te excede. A mi me gusta tocar, no estar arreglando con el chabón de la puerta o tener que llamar a una revista para que me saquen... no quiero tener que hacer cosas ‘extramusicales’. Pero hay cosas, claro, que tenés que hacer, como publicitar la fecha u otras cosas. Yo quiero dedicarme a la música.

¿Hay pérdida en esta elección?

Juan: Siempre perdés. Si yo me pongo a pensar en toda la guita que perdí desde que toco la guitarra... Pero lo hago porque http://www.blogger.com/img/blank.gifhttp://www.blogger.com/img/blank.gifme gusta.
Por lo demás, todo lo contrario. Es lo que elegimos. Estamos haciendo las cosas como queremos, siempre las quisimos así.
Gonzalo: Capaz es un camino más largo. No vienen te mueven y apareces en todos lados, o te imponen a los medios y llegás a las masas. Acá el camino es mas largo, de boca en boca.
Juan: Pero lo disfrutas más. Esta bueno, ¡loco! Pero en general crecer así está bueno, son día a día distintas satisfacciones. Capaz que si de golpe estas ahí arriba te perdés un montón de cosas en el medio, cosas que te pueden enseñar. Todo ese aprendizaje está bueno.


foto de Martín Santoro

viernes, 13 de mayo de 2011

sábado, 7 de mayo de 2011



"...Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es, en definitiva, el destino de su hogar. Ha llegado la hora de la mujer argentina, integramente mujer en el goce paralelo de deberes y derechos comunes a todo ser humano que trabaja, y ha muerto la hora de la mujer compañera ocasional y colaboradora ínfima. Ha llegado, en síntesis, la hora de la mujer argentina redimida del tutelaje social, y ha muerto la hora de la mujer relegada a la más precaria tangencia con el verdadero mundo dinámico de la vida moderna." (12 de marzo de 1947).

Eva Perón, 7 de mayo de 1919 - 26 de julio de 1952